Sanar el niño interior es sanar nuestro presente y futuro.

Entrevista con María Guadalupe Buttera para hablar de cómo conectar con nuestro Niño Interno.
Volver a establecer una relación con nuestro niño desde el amor y la comprensión es la mejor forma de sanar nuestra dañada autoestima. Es la única manera de realizar cambios positivos en nuestra vida: establecer relaciones sanas, cuidar nuestro cuerpo, trabajar en algo que nos gusta, ser prósperos, amar incondicionalmente y llegar a sentirnos plenos y feliz.

Cuando somos niños somos emocionales y las heridas más grandes son por no haber sido comprendidos ni escuchados, quizá porque lo mismo le pasó a nuestros padres.

Estos son algunos aspectos de cómo sanar a tu herido niño interior:

1.- Reconociendo que aún me duelen cosas de mi pasado

Ese niño carga con las heridas de traumas pasados y cuando esos patrones se presentan cuando somos adultos, es cuando nos damos cuenta que ese niño sigue vivo en nuestro interior.

2.- Reconocer que necesito ayuda para sanar mi historia pasada

Las heridas no se resuelven solas, hay que trabajarlas para sanarlas. Y eso es ir al pasado para resolver lo pendiente. A veces necesitarás acudir con un profesional.

3.- Ser conscientes que yo no puedo cambiar mi pasado, ni a mis padres, pero sí puedo ser responsable de mí mismo y de mi futuro. Tus padres no son malos, sencillamente sus niños interiores también fueron heridos en el pasado.

4.- Aprende a escuchar a tu niño interior y a amarlo

Tu niño interior son tus sueños, sentimientos y fantasías, así que es necesario dejarlo salir y darle permiso para decirme todo lo que no pudo decir.

Nuestro niño interior representa nuestra parte más vital y espontánea. Sus dolores son los nuestros y su desamparo, nuestra desesperación.

Sanarlo es sanar nuestro pasado y, por lo tanto, “curar” nuestra existencia presente y futura

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