Mi Jardín Interior

A mi regreso de unos días ausentes, al llegar a casa, fui directo a mi jardín que es el espacio que más amo de mi hogar pero no me gustó lo que ví…me encontré con  una imagen que distaba demasiado de lo que representa para mí un hogar…el jardín con el césped largo, las plantas caídas, las hojas del otoño cubriendo, sin ninguna gracia, toda la entrada, la tierra resquebrajada por la falta de agua. …me senté y me permití tomar esa información para mí.

No sólo había estado ausente de mi casa, sino también de mí.

Los días pasados han sido días revueltos para mi gusto… esos días en los que las emociones te gobiernan y te sentís una pluma en el viento de una tormenta de primavera. Mi cuerpo acusó recibo y aparecieron algunos dolorcitos que me mostraban que había algo que no estaba mirando. Y como suelo hacer en estos casos me metí en el proceso para saber qué era lo que tenía que mirar. Con la cabeza y las emociones mas ordenadas pude ver claramente como la des-armonía  interna estaba reflejada en mi mundo externo.

Mi casa y mi cuerpo son mi templo, donde habita mi ser esencial. El cuerpo que no escuchamos es la casa que no atendemos. Estar un poco adentro un poco afuera de nosotros mismos nos trae mucha información.

Cada paisaje representa un paisaje interior. Todos tenemos nuestro jardín interior, en donde ir cuando necesitamos calma, en donde se revela la maravilla de nuestro ser, nuestra dimensión espiritual, nuestra sabiduría. Como nos imaginamos ese lugar? Viene bien a veces parar y hacerse esa pregunta verdad?

Lo que yo me imagino de mi jardín interior estaba muy lejos de lo que veía en el jardín de mi casa…Se asemejaba mas a un desierto que a un jardín y resulta preocupante o por lo menos incomodo ver  el desierto dentro nuestro. Pero también es verdad que en el desierto hay lugar para que se produzca la revelación, pues la revelación necesita vacio para que ocurra.

Mi cuerpo es mi templo, donde habita mi ser, mi dimensión espiritual, allí está la fuente de vida, de sabiduría.

El cuerpo que no escuchamos es la casa que no atendemos. Te invito a tomarte 5 minutos para observar y preguntarte, cómo está tu casa hoy? cómo está tu cuerpo ahora? Cómo está tu jardín interior?

Hoy elijo estar un poco adentro y un poco afuera, en esta hermosa tarea de cuidar mi jardín interior. Está nublado el día, parece que el sol se ha puesto tímido en mostrarse, una temperatura agradable, los pájaros entonando cancioncitas para mi y hasta imagino que me están contando historias, historias de otros jardines que cada otoño se hacen desierto para que la epifanía ocurra.

 

Mariela Solano

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