La princesa invisible

Este cuento empieza como todos los cuentos:

Había una vez una princesa….y su neurosis..

Bueno…no estoy tan segura que sea un cuento como todos ni que Disney haya puesto luz en el tema de la neurosis de las princesas pero seguramente si se hubiese tomado un café con Freud lo hubiese hecho…Walt te perdonamos..

“Había una vez una princesa, que vivía en un castillo encantado, bueno en realidad el castillo no estaba encantado, lo que pasaba era que el castillo estaba construido con bloques de LIKEs (si si..likes /me gusta/ doble clicks..etc) y eso lo hacía encantador …

Como toda princesa soñaba con un príncipe azul, su zapatito de cristal, la boda y los simpáticos caballos parlanchines que hay en todo cuento de princesas, y por supuesto su mayor deseo era conseguir el certificado de : “Vivieron felices por siempre..” otorgado por el RSD (Reino Socialmente Dependiente)

Podríamos contar que pasaban muchas cosas en ese Reino pero vayamos al punto que nos interesa:

La noche del Baile…

La princesita, que hasta ahora no la habíamos nombrado se llamaba “SOY” de primer nombre, “INVISIBLE”  su segundo nombre, y su apellido NEURA. Hechas las presentaciones volvamos al relato:

Nuestra princesa estaba bailando con su príncipe azul pero no podía saber que sentía por él, porque no lo veía…miles de preguntas la abordaban: será mi príncipe azul o no? Me amará? Le gustaré? Será para toda la vida? Conseguiré el certificado de “Felices por siempre”?

Pero no encontraba respuestas para esas preguntas porque no podía verse a ella misma.. literal señores; era invisible…

Un lío hasta ahora, ella invisible y sin poder verlo tampoco a él, bailando en un castillo encantado construido con Like´s. Sigamos:

La princesa estaba bajo los influjos de un hechizo: SOLO LA MIRADA APROBATORIA de los que los observaban bailar rompería ese hechizo…

Fueron los 5 minutos mas largos de la historia de este cuento…mientras bailaba con su supuesto príncipe le invadía una angustia muy grande  de no saber si ella estaría a la altura de las circunstancias…si sería lo suficientemente bella, sofisticada y elegante para que el príncipe la amara. Pero ella no se había preguntado si lo amaba…o si le gustaba…porque eso no era realmente  importante en tiempos de Príncipes y Princesas buscando el certificado de “Felices por siempre”

Como les conté anteriormente, el hechizo solo se podía romper si la princesa era aprobada por todas las personas presentes que la observaban bailar.  Imagínense:  Príncipe y Princesa bailando en el medio de una ronda en un hermoso salón con lustrosos pisos de clara madera, arañas y caireles que parecían diamantes y una densa atmósfera de expectativa que no dejaba respirar a  nuestra princesa.

Si la mirada era de aprobación entonces ella dejaba de ser invisible, pasaba automáticamente no solo a existir! Si no que además eso le aseguraba que el príncipe la aprobaría como su esposa, y la amaría para toda la vida. Y como bonus track ella se amaría por el solo hecho de ser aprobada.

Bueno…no la hagamos más larga…ya pasaron los 5 minutos, develemos el misterio:

Hubo un primer like de aprobación que trajo una lluvia de otros likessss…el hechizo se rompió por fin, la princesa se hizo carne, comenzó a existir! Eso significaba que le había gustado a todos los que la observaban y también al príncipe obvioooo. Que alivioo!

 Y aquí termina el cuento,  vivieron felices por siempre  la princesa con sus like´s, su certificado de amor para toda la vida y el príncipe obvio…que no sabemos muy bien que opinaba de la princesa pero seguramente no era importante.

The end…

 

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