¿Cómo puede una constelación ayudar a sanar una enfermedad física?

Hellinger descubrió una primera parte de la realidad sistémica de la enfermedad: la enfermedad muestra a alguien rechazado, excluido.

Hamer descubrió la realidad dual de la enfermedad: las dos fases complementarias de la enfermedad. En lo sistémico Hellinger insiste una y otra vez en que la realidad profunda de la vida viene de la reconciliación entre dos opuestos. Hamer nos muestra los dos opuestos: las enfermedades de fase activa y las enfermedades de fase de resolución. Al observar cientos de constelaciones de enfermedades, pude comprender que Hellinger había captado el significado de una de las dos fases. Y a partir de ese momento todo cobró sentido, y entendí el significado sistémico de ambas fases: la fase activa desencadenada por un rechazo nuestro, como fidelidad a un ancestro excluidor, y la fase de resolución, en la que entramos tras resolver el rechazo anterior, es una expiación, por fidelidad a un excluido. Lo sistémico da un significado profundo a la existencia de la enfermedad, como reconciliación en uno mismo de lo que uno rechazó y expió, a la vez que, por resonancia, a través de uno mismo se reconcilian ancestros perpetradores y víctimas, excluidores y excluidos.

¿Cómo puede una constelación ayudar a sanar una enfermedad física, por ejemplo, un cáncer?

Lo esencial en una enfermedad física grave es la imposibilidad de aceptar a la madre. La demostración de libro es la constelación en la que la persona está simplemente frente a su madre, hasta que la pueda aceptar. En cuanto consigue aceptarla, el cáncer desaparece en cuestión de semanas.

¿Qué resistencias suele encontrar el cliente para «decir sí a la vida» con todas sus consecuencias?

El cliente tiene fidelidades inconscientes a ancestros que lo pasaron tan mal que él no se permite pasarlo bien ni se permite disfrutar de la vida que le toca.

¿Cortar la fidelidad al clan crea culpa?

Pues sí, la culpa es el gran freno a la autonomía y a la toma de la vida. Es necesario tener mucha fuerza para poder aguantar o superar la culpa que nos produce ser distinto de la familia de origen o distinto del grupo social al que uno pertenece.

La solución es agradecer al clan todo lo que nos dio y despedirnos de él con profundo respeto. El clan entonces nos empuja a salir fuera.

Brigitte fan page

Fuente: Revista Esfinge – Entrevista a Brigitte Champetier de Ribes

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