Ley de Compensación adecuada

“En un sistema se da una interacción que lo mantiene vivo. Hay un dar y tomar constante, que tiene como fondo el amor. Pero éste no es el mismo para todas las relaciones: en una relación una acción puede expresar el equilibrio y en otra puede romperlo.

Ayudará a entenderlo el concepto de simetría y complementariedad de las relaciones humanas. Por él sabemos que toda relación se puede definir en función de su simetría o complementariedad.

Las relaciones simétricas son aquellas caracterizadas por la existencia de una igualdad en los derechos y en las responsabilidades, mientras que las complementarias se definen justamente por lo contrario, por la diferencia de derechos y responsabilidades.

Como ejemplo de las primeras tendríamos las relaciones entre dos amigos, o una pareja, etc., mientras que en las segunda encontramos relaciones como la de los padres e hijos, profesores y alumnos, etc.

Mientras que en una relación simétrica es importante mantener un equilibrio entre el dar y el recibir, en una complementaria tratar de encontrar este equilibrio sería perjudicial, pues no se le puede compensar de ninguna forma lo recibido. ¿Qué podremos ofrecer a nuestros padres que iguale la vida que nos han dado? Intentarlo siquiera es una forma de infravalorar el don recibido.

Pero existen formas de “quedar en paz” o de mantener el equilibrio respecto de estos dones recibidos y es, por un lado, como en los casos anteriores, ofrecerlo al sistema, es decir, lo que he recibido de mis padres lo doy ahora a mis hijos. Por otro lado es mostrando la gratitud y el reconocimiento que merecen los dones recibidos.

Pero de la misma forma que tratar de compensar una relación complementaria es una mal movimiento, tratar de llevar una relación simétrica a una complementaria, es un gran error. Muchas parejas, sobre todo mujeres que han crecido al amparo de una sociedad machista y han sido educadas para cuidar a sus parejas casi como a niños, se han volcado tanto en sus parejas y sus hijos olvidándose de sí mismas que, en muchas ocasiones, es tanto lo que estos les deben que al no poder devolver lo entregado optan por infravalorarlo o alejarse.

Estas leyes que acabamos de señalar como los principios que rigen el buen funcionamiento de los sistemas familiares, cumplen con esta función de velar por el bienestar de cada miembro de la colectividad a través de priorizar el bienestar del conjunto, lo cual, lejos de ir en detrimento del bienestar individual, lo potencia en un proceso de mutua retroalimentación.”

Sesiones On Line

Podes Trabajar estos temas en una sesión individual de nuevas constelaciones familiares. Te espero!

Info al email.: redncfargentina@gmail.com ó al whatsapp +54 9 342 4790 326

.

.

Autor texto: Sergio Huguet

close
Suscribite al boletín y unite a nuestra comunidad.
guest
0 Comentarios
Comentarios en línea
Ver todos los comentarios